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En esta entrada de la Generación del Atardecer Presenta:, Miguel Santos explora los señuelos afectivos del vivir cotidiano y las violentas apariciones de lo in-visible que delata y revienta nuestro orden racional.

- Soñando con esa fisonomía de nuevo, de nuevo -

(Centro mercantil de la ciudad Nermalense de Calih) Ilustración por Esteban Mercado.

Siempre se disuelve la espuma de la cerveza, sea en el paladar, en los labios o como residuo en las paredes del vaso. Espuma nostálgicamente atrapada en el clamor de aquella estructura que la moldeaba antes de ser consumida por algún apetito voraz. Memorias de labios y risas con ese otro ser que deseé. Pero en definitiva, este vaso será uno de los muchos bretes en agobiarse, esta cerveza unas onzas entre océanos de maltosa fermentada que me he tendido que beber y beber para deslizarme y para sobrevivir. Y como se licuan los espíritus de la condená ciudad, esa cuestión de cuestionar el contenedor, sea aluminio, sea concreto, sea el cristal, o mi vejiga, porque cada baba de cerveza le sigue las pistas a alguna esencia sub-natural. Acechando los suburbios, las aldeas y uno que otro sospechoso usual. Que entre encerronas de espejos, entre recipiente con destellos o silencios de las muchedumbres. O quizá como todo cuerpo derretido pero contenido, yo solamente hostigo, hago mi parte en algún teatro de nadie, en búsqueda abierta de alguna fuerza no nombrada, una fibra que une y destruye, que lanza a un infinito goce embriagante, que por ciertas conjeturas micro-físicas se nos hace imposible de sobar con todos mis miembros. Acorralaré a estos monstruos en todos los cuartos, pasadizos y cloacas, o entre mis neuronas, memorias y descomunales afectos compactos, sofisticados y en definitiva artificiales. No he dormido en 15 horas y tengo demasiado en que pensar como para largarme al sueño, enfrentando dolores y ansias en muchos escenarios de mi subsistencia violenta y mercantil. Ya se tejían trucos entre mis encías y lóbulos a las largas horas de esta noche, solo esperaban a que mi percepción las explicara. Hace una hora un informante me envío coordenadas y fotografías solicitadas. Ordene una redada en 10 bloques adyacentes. Estuve tan cerca. Esto solo consigue controlar los daños del circuito cardinal.

“Cinder and smoke,
the snake in the basement found the juniper shade,
the farmhouse is burning down.
Give me your hand and take what you will tonight,
I’ll give it as fast and high as the flame will rise,
Cinder and smoke.”

- Iron and Wine, Cinder And Smoke

Mi día comenzó de madrugada, huyéndole a espectros en mi cama y enseguida me largué a procurar a los fantasmas pertinentes a este plano, el caso del Sujeto explosivo. Un individuo se exploto hace 8 días a las horas de la madrugada, en la Avenida Pendular en Lomas Perenne, adicional al peón portador de la bomba, nadie mas resulto herido, solo se desmoronó la fachada de unos edificios. Encontramos trozos de carne, hueso y ropa a grandes distancias del lugar de la detonación. No quedó nada del artefacto explosivo ni de alguna pista que nos permitiera establecer la identidad de la persona que se reventó como confeti. El estallido de una bomba, sea del origen que sea, deja un rastro que revela algo escondido, difícil de divisar. El equipo de Forense de explosivos analizó y peino el perímetro alrededor del lugar de la zona cero, y por suerte encontraron residuos de los químicos que alcanzaron reventar. Asimismo lograron recuperar, aislar e identificar ese coctel bombástico para recrear la situación en modelos. Pero no me sirven muchos este tipo de modelos si no sé con quien estábamos lidiando. Encontramos lo que creemos es la billetera del susodicho,  a más de 150 pies de la explosión, repleta de restantes químicos en el piso de la plazoleta junto a la solemne fuente de Libertalia. Estaba algo achicharrada, pero en buenas condiciones. Lo que prometía revelar todos los enigmas. Un nombre un apellido termino brindándome frutos inconclusos. En el interior de la billetera no había ninguna identificación, solo tarjetas de presentación de negocios, templos, hospitales, bibliotecas, laboratorios. Una de las tarjetas, de la Corporación de Electricidad Utilitaria, tenía un nombre en la parte de atrás escrito en bolígrafo negro, Mauricio Delavre. Unas 13 horas después de eso, estalló un coche bomba en el centro mercantil de la ciudad Nermalense de Calih. Me confirmaron que la explosión, causo 5 muertes, 20 heridos y considerables daños materiales. El vehículo, había sido admitido como robado unas horas antes, era un taxi repleto de explosivos, según cámaras de seguridad fue puesto a la medianoche en pleno corazón de ciudadela Calih. Entre los muertos estaba el Sr. Delavre, empresario, y su hija de 7 años.

(Investigadora especial en Bombas) Ilustración por Esteban Mercado.

“…La gran Cédula, expone la metodología del exegesis, el orador deriva su poder de significado de estas cuatro Fuentes: Aquel que habla, la forma de lo que se habla, al que se le quiere hablar, y el propósito del discurso […] Por ejemplo si el discurso es en la forma de de un comando o una prohibición, necesitara del orador y su autoridad, del mismo modo con su posición. Consideremos el comandante que grita frenéticamente ‘Marchemos hacia delante’. Estas palabras representan cohesión, solo si los destinatarios del ordenamiento están sujetos a la disciplina y domesticación del gran orador, a la plasticina que se les inyecta para programar su respuesta. Es una relación lo que entendemos y buscamos; o más abarcador aún, una inmersión total que viabiliza los contextos de la programación semántica.”

- Biblia de lo In-nombrable

Llevo casi una semana escaneando los cuartos, objetos, rostros y sujetos para entablar una narrativa, crear una comunidad de hechos y no-hechos, de líneas que recreen el crimen una y otra vez en mi cabeza. Solo son asunciones eficientes pero quiero la Verdad. Estuve tres horas encontrándome con los usuales infiltrados que tenemos através de organizaciones y rincones fructíferos de nebulosidades. Chia Express fue el denominador común, además del buen Mauricio. El Chia Express es una casona de casonas en la boca del barrio de Tetuan, en esta edificación abandonada, de alrededor de siete millas, residen decenas de miles de personas de diferentes comunidades de los de abajo, agrupaciones de sapientes humanos y no-humanos. Armónicas rotas y alucinantes verborreaban desde numerosas tuberías y artefactos una neblina de  toxinas justas y necesarias. Una dinámica de lenguas aborda el tramo, risas, necesidades y encojonamientos. Fósforos y cigarrillos; peste y sazón. Y la lluvia siempre manteniendo el pavimento y mi frente fresca. El trabajo;  el corazón de las bestias de piedra. El caso se complica como buena enredadera, fiel al sinsabor del sinsabor. Necesito un rastro que seguir, un nombre que no consigo, porque las apariciones son cautelosas, no solo ocultándose, sino ofreciendo todo espécimen de señuelos que tu mente racional no puede aguantarse de correlacionar convincentemente al infinito. Como relámpago, un aroma detiene en seco todo proceso de pensamiento. Una fragancia juguetona y maravillosa hurgaba mi agarre con el tiempo y el espacio en estas calles húmedas y opacas. Ella solía usar esos olores sintéticos, aceites con cenizas en sus brazos, rodillas, batatas, abdomen; confecciones que traían consigo mensajes de ultratumba. Busque en mis alrededores pero no pude detectar el origen del estimulo, la fuente de donde emanaba tan familiar memoria olfativa. Su nombre era Sandra, ella solía ser mi clavo, arraigándome a estas coordenadas de conciencia, mi deliciosa amada. Nuestros cuerpos se acoplaban casi instantáneamente casi por providencia y así yo me recomponía olfateándola. La sombra, mi selección de signos me delata como siempre, ¿la sombra por qué?… ahora no nos aguantamos ni a distancia, solo apatía activa y crujiente. Del símbolo originario apátheia, la supuesta falta de sentimiento, que velozmente cubre aquello que no es pertinente, aquello que da gozo con la actuación, el performance de lo que reconozco y de lo que excluyo del yo. Alguna fuerza entre los cuerpos nos ataba, alguna valentía. Y que me sirve esto sin confidencias y sin esposa. Bajo este estado en el que me encuentro, solamente el trabajo frío ofrece su piedad para mantenerme eficiente. Sola desfilo y rindo mis fallas a las dinámicas invisibles del gran Logo de las Ciudades. Líneas, cuadrados y círculos donde el orden de las palabras es externo en todo caminar.

Continuara…

Ars Erotica

By Miguel Santos on enero 17, 2010

La Generación del Atardecer Presenta: Ars Erotica, desenlace de Corpora Commiscere. Este texto escrito por Miguel Santos sugiere vertientes de comunión con el/la otr@ más allá y acá de los limites que nos impone ese cosmos y esa psique.

-Fugitivos en dinámica-

Ilustración por Adrian.

Doce horas después de haberse iniciado este coito, respiro una permutación en la polis poliforme, ya a estas horas sus manifestaciones comienzan un paloteo distinto, más explayado, estirado, cruel y utilitario, pero lo ignoro y continúo mi deleite en esta habitación tan económica.  Con mi empuje de percibir, de obtener gnosis, inmaculada experiencia de sentir y aplicar calor, caldo y fuerzas micro cognitivas en una serie de carnes, ligamentos, huesos y glándulas artificiales. Secretan hormonas por donde quier, adornando los cuartos que nos prometemos, la cocina con la estufa y el micro-hondas que tiene uno de los caracteres descompuestos; en el baño que se le fundió la luz hace como dos semanas y siempre olvidamos comprar la bombilla nueva; en una cerradura que se abre y se cierra, segmentando; ese gozo que se hincha con plenitud bajo los cañones crecientes del piano y el bajo. ¿Será una infección de teoría musical en todo mí ser? ¿Será una incurable entrega?

"To infinity and beyond!"

“Let me see your beauty when the witnesses are gone. Let me feel you moving like they do in Babylon. Show me slowly what I only know the limits of.”

- Madeleine Peyroux, Dance me to the end of Love

Adentrándome a la materia mediante esta transformación de saberes. Donde el gusano, aquella identidad que produce el cuerpo estalla. El A-M-O-R. Esa secuencia de letresitas desata un horror, un totalitarismo, un dato lleno de prejuicios… y ala vez nuestra única y más útil herramienta para desenfrenarnos, adecuándonos a los agujeros, a los troncos, una geometría que se inventa mientras la elaboramos con infinitos significados. En ese momento un manantial de emancipación baja por mis tuberías. Agarro tus antenas para balancearme, las froto y le paso los bembes húmedos.  Tus gemidos  hacían levitar objetos en la residencia, varias veces fui golpeado por el abanico y una lámpara violeta neon, que dibujaban espirales sobre nosotros. Tantas capas de ricura, de células danzando, fusionando las pieles de lo que somos, de lo que éramos. Mis músculos se moldean y se hunden en su corporeidad, el gusto de frotar los exoesqueletos, “Usted…” balbucié entripado en sudor, “mágica cucubana!” en eso me dedique a frotar mis alas delanteras una contra la otra, y contra tu pelvis, produciendo música con el traqueteo, como un violín suministrando su conveniente emisión luminosa, desde el abdomen, que late y oscila entre resonancias de delectación. Una y otra vez propagándose hasta el perenne agujero hambriento y luego enchapándose hasta el sempiterno pirata que no reconoce la falta. Tonalidades verdecitas en el atardecer, según la hora terrestre. Aquí hay una comunión orgánica. Somos una bestia transmutadora de soles y riachuelos micro atómicos de reabastecimiento integral; te desembucha, ya sin tiempo.

...

“Todos los cuerpos están rodeados por otros, y determinados los unos por los otros a existir y a obrar de forma precisa y determinada, y siempre al servicio de una misma relación entre movimiento y reposo en todos ellos a la vez, es decir, en todo el universo. Se sigue de aquí que todo cuerpo, en tanto que existe modificado según un cierto modo, debe considerarse como parte del universo entero, convenir con el todo y estar en cohesión con el resto de los cuerpos…”

- B. Spinoza, Carta a H. Oldenburg

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