La Generación del Atardecer Presenta: El Retorno del Espanto, fragmento final del relato, Tras la Huella del Innombrable Apego. En los recónditos espacios de la polis y la psique transitan y se deslizan manifestaciones etéreas que de sobre manera neutralizamos para el sano funcionamiento de nuestra ilusoria compostura.
- Maten al mensajero -
“And forget all about, pressure of days
Do what I say and I’ll make you okay
Drive them away, the images stuck in your head.
People you’ve been before,
That you don’t want around anymore
That push and shove and won’t bend to your will,
I’ll keep them still.”
- Madeleine Peyroux, Between the Bars
Andaba por Paleo Square, durante la noche, inquiriendo de mendigos en el área, pero esa línea narrativa se probó no trabajable. Mediante mis informantes de lengua fina, un grupo seguía resurgiendo, me decían que un grupo llamado los Fantasmas de Its Est tenían un centro de operaciones en algún paraje de la vasta ciudadela, que potencialmente contaban con la cooperación de otros conjuntos delictivos, entre mi libreta circule al escabroso Chia Express. Mas tarde día ingerí cuantiosas onzas de honesto alcaloide, pocillos del cafetín Don Tulips localizado en la antigua plaza comunal de Chia Express, por eso de remontarme, establecerme como una terrible caja parlanchina y acechar por horas a los demonios que se mueven sin ser detectados en la carretera, en los espacios recónditos de la misma urbe. Entrevisté a decenas de interlocutores chocarreros, yo con inminencia y sin identificación, solo una negociadora de culpa y castigo divino. Por lo tanto la hyper-actividad en estas condiciones me cultiva, me deja similarcita. Los momentos de ocio y soledad no me los permito. El ocio debe estar acompañado y la soledad borracha. Pero que nunca se te ocurra tal travesía hacia adentro. Te volverías consciente de demasiado. Por lo tanto soy hyper-activa para no reflexionar. El mundo semántico, el que importa, está constituido de tal manera que las palabras se confunden con la realidad; claro, cuando estas se dan cuenta que son la misma. Las palabras de lo que era y lo continuamente es constituyen todo y nada al ser tratadas como calcomanías, como perros fervientes que persiguen hasta el fin. Y recuerdos sabotean la eficiencia del día, el caso del Sujeto explosivo, y pierdo concentración. Ya mi cráneo pesa, mis cansados dedos, mi torso estricto, mis tetas maltrechas, si es que puedo llamar todo eso mío, ya que a veces no puedo dar cuenta de las delimitaciones del mundo concreto y me pregunto ¿hasta que punto las circunstancias y sus aparatos no fueron forjadas por etnologías y metodologías a-fuera de mi poder, de mi visión? Por cubículos modus operandi, de cómo sentirme y como comportarme para capturar. Siento presiones en mis intuiciones, fugas de un horizonte alejado pero que baila en cada movimiento. Me tomo otro café, en alerta. Mi equipo y yo hemos allanado varios rincones del sector. Pero no encontraba nada, siempre un paso atrás. Evaporaban los contenidos de las habitaciones, como cultos fantasmas incuantificables sin nombres.
“She told me not to step on the cracks
I told her not to fuss and relax.
Well, her pretty little face stopped me in my tracks
And now she sleeps with one eye open
That’s the price she paid.”
- Florence and The Machine, Girl With One Eye
Como por interposición omnipotente se cumple la premonición. La avisté entre los leviatanes y el cielo nublado de Midtown, Sandra, con su piel blanca y pelo rojo más corto que antes, estaba haciendo fila frente al teatro Magnolia, andaba acompañada de un hombre con un traje gris. Ella reía y charlaba con su caballero mientras observaban los letreros, quizás escogiendo que obra vislumbrar. Hace aparición aquel quebrantamiento sistémico, comienza el latido estremeciéndome primero en el pecho, como un túnel a otra dimensión del Ser que abruptamente ahoga. Succionando todo, como voraz vértice, hacia el terror. Cuando ya casi salía de tal aquella terrible zona, expiación de mi pasado, me encomendé al cruzar la calle y desvanecerme. Pero justo entonces ella advirtió mi presencia, nos observamos por cuatrocientas cincuenta y siete existencias, aunque solo pasaron unos segundos. Volteamos la cara violentamente. No recuerdo quien volteo primero. La respiración se acelera. ¿Lucho o escapo? Mi método pone a función las protecciones necesarias, en el interior y el exterior. Mi potencial cognitivo se vertía sobre mis fallas anímicas para pastorar, sintetizar y oponer las verdades que mi cuerpo exhibe bajo la tutela… sudo como perra, me digo a mi misma, pero prontamente recuerdo que estas no tienen glándulas sudoríparas. Sudo más bien como una cerveza, intentando custodiar y conservar su frialdad sutilmente ante un contexto calurosamente hostil. Camine al otro lado de la calle, ocultada por un kiosco de periódicos y refrescos y algunos coches de la central. Camine y camine, olvidando al Sujeto explosivo que logró permanecer innombrado, olvidando a los fantasmas del Ist Est que siempre germinan en su anonimato, olvidando las investigaciones, olvidándome de ella, hasta olvidándome a mi misma pero siempre disimulando eficiencia mientras alcanzaba aquella esquina, por donde acelere a todo vapor hasta el próximo bloque. Allá ella con su teatro y yo con mi acecho de apariciones espectrales a través de todo matadero moderno me dije prontamente, mientras gotas salpicaban el advenimiento de un aguacero. Entre el cemento y la sed de cerveza, que me trajo a este chinchorro para refugio y cierta reconstitución del yo mediante la reminiscencia.
“Terroristas activan cinturón bomba al ser rodeados por la policía en el barrio de Chia Express. Los radicales están vinculados con el coche bomba que cobro la vida de 5 personas en las cercanías de la comisaría de la Corporación de Electricidad Utilitaria en Calih. Dos de los insurgentes fueron abatidos a tiros por la policía, el tercero logro huir para horas más tarde quitarse la vida. El tercer miembro de la célula fue el objetivo de una persecución que acabó unas 7 horas más tarde. Los agentes le buscaban por todos los edificios hasta lograr acorralarlo. Finalmente el sospechoso simuló entregarse a las autoridades, pero quién sabe si por miedo o por convicción, al final activó el explosivo y saltó por los aires, matando a dos policías e hiriendo 15 personas.”
- Periódico El Desvelado






























