Archivo del Autor

Rubén González del blog Laser Eater nos entrega una NO-reseña sobre las recientes remasterizaciones de los Beatles.

The Beatles

Escribir una crítica del trabajo que hicieron estos cuatro individuos de Liverpool no cumple ningún propósito por las siguientes razones:

  • Casi todo el mundo sabe quiénes son y como suenan.
  • Todo el mundo sabe que son la mejor banda que ha existido
  • Las mega cajas salieron hace más de un mes. Traen como 400 discos (estoy exagerando) que es imposible haberlos escuchado todos detenidamente. Aunque es exactamente la misma música de hace años, hay quienes alegan que algunos suenan como álbumes completamente distintos.
  • Los que dicen esto, son los mismos que formaron una opinión dos horas después de que el material de la caja se regara por toda la Internet. Estoy tratando de sumar y restar, y de ninguna manera se pueden escuchar 16 discos en dos horas.
  • Ya hay más de 100 libros, biografías, análisis sin punto, rumores, y varios DVD’s de los Beatles como para seguir repitiendo la misma mierda.
  • Okay, voy a repetir la misma mierda, son la mejor banda que ha existido.

La caja de la remasterización (Beatles 2009)

No digo eso por decirlo. Nada más hay que ver que TODO lo que hicieron fue en menos de diez años. En esta época no se utilizaban computadores en los estudios. Es más, hasta antes del White Album(1968) tenían que grabar todo en cuatro canales. Para poder incluir todas las capas de sonido que creían necesarias, había que pasar más trabajo todavía. Creaban, grababan y trabajaban rápido, dependiendo única y exclusivamente de su talento y creatividad.

¿Cuántos discos ha sacado Tool en ocho años? ¿Cuánto tiempo se tardo Radiohead con In Rainbows(2007)? Es más, los Beatles grababan películas y sacaban sencillos y EP’s todo el tiempo. También llegaron a estar de gira por un corto rato.

Por lo tanto, ¿vale la pena pagar de ciento y pico a 200 algo por la caja? Definitivamente.

Sin embargo, no te dejes llevar por lo que todo el mundo diga. La versión Mono de las remasterizaciones no es mejor que la Stereo. Tampoco es peor, solamente diferente, y todo depende de los gustos de cada uno.

La versión Mono tiene un sonido más de la vieja escuela. Originalmente así que se mezclaba y se masterizaba la música para esta época. Aunque si salían versiones en Stereo, esta era una técnica que no estaba perfeccionada. La diferencia es que en la edición Mono todo sale de una misma bocina, y en la Stereo se dividen los canales y de cada bocina salen distintos sonidos.

De Please, Please Me(1963) a Help!(1965) La remasterización suena mejor en Mono. Aparte de darle un sabor más de la época, esta técnica hace que la instrumentación, que es bastante sencilla, suene más sólida. Por otra parte, de Rubber Soul(1965) a The Beatles o The White Album, prefiero la de Stereo. Para estos últimos, la banda pasó mucho tiempo grabando arreglos detallados y densos que se pueden apreciar mejor con la calidad de sonido que provea la mayor claridad.

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band(1967) es con el que tengo sentimientos encontrados. La versión Stereo destaca armonías que en la otra apenas se notan. No obstante, Lucy In The Sky With Diamonds suena increíblemente psicodélica en Mono. Aquí es en donde único diría que algo de estas cajas suena diferente a lo que ya teníamos.

No mencioné Abbey Road(1969) ni Let It Be(1970) porque estos nada más están en Stereo. Es por eso que decidí comprar esta caja (aparte de que es más barata) ya que eso últimos dos son mis favoritos.

Mi consejo es que no te dejes llevar por lo que leas por ahí. Al igual que decían que todo sonaba ridículamente diferente, también estaban concluyendo que lo que trae la caja Mono sonaba como si hubiese sido remasterizado por Dios sin haber escuchado el material. Algunos todavía lo dicen por el efecto de placebo (porque no dan ninguna razón concreta) y otros porque de verdad se identificaron más con este estilo. Por eso, escúchalos primero y luego decide.

ashes-of-american-flags

Dad Rock: Rock n’ Roll americano con mucho Folk…o eso creo yo.

Wilco es de esas bandas que son un millón de veces mejor en concierto que en disco. Aunque todas sus producciones son buenas, verlos en vivo es increíble. Yo no era tan fanático hasta que los vi en diciembre. Por eso, cuando me enteré que salía una DVD con una selección de canciones parecida a la que vi, casi lloro.

Aunque hay miles de bootlegs, un doble disco en vivo y un billón de videos en youtube de Wilco en concierto, no es lo mismo que poder apreciarlo en alta calidad y ver detalladamente lo que hace cada integrante. Ahora mismo, ellos son seis, y cada uno aporta muchísimo. Una de las mejores partes es ver a Pat Sansone en acción. Este toca de todo, slide guitar, guitarra, teclados, percusión adicional, hace coros, etcétera.  Es el encargado de las sutilezas que hacen esta alineación de Wilco mi favorita.

Por otra parte, el guitarrista principal, Nels Cline es una máquina. Tiene un estilo clásico de solear, pero a la vez experimenta con efectos, feedback y ambientación. Espero que nunca salgan de él, porque no me imagino a nadie que lo pueda sustituir. Un guitarrista demasiado versátil y con mucho estilo.

El resto de la banda también es impresionante. Mikael Jorgensen tiene una sensibilidad única en el teclado y manipulación de ruidos. De igual manera, Glenn Kotche es un baterista ridículamente creativo y talentoso. El más subestimado es el bajista, John Stirratt. Sin embargo, Jeff Tweedy, compositor principal y líder de la banda, deja bien claro que sin Stirratt no hay Wilco. Ya con eso no tengo que abundar.

Continuando con el documental, las entrevistas y las tomas “backstage” nunca son extremadamente largas ni aburridas. Fluyen muy bien entre las canciones que presentan. En fin, captura la esencia de Wilco como unidad, como personas y como una excelente banda en vivo.

Trailer:

Rubén González del blog Laser Eater nos entrega su primera colaboración a frecuenciasalternas.com: un reseña del nuevo trabajo de la agrupación canadiense Metric.

metric_fantasies_album_cover_high_resolution

Estoy 100 por ciento seguro de que cuando Metric se reunió para ver que nombre le correspondía  a su cuarto disco de larga duración, Fantasies era el peor en lista. Si vas a buscarlo a tu tienda de discos favorita y no aparece, te da hasta vergüenza preguntar por su disponibilidad a cualquier empleado.

Pero ya, se acabó la negatividad.  Aunque se tardaron  cuatro años en 10 canciones, la espera valió la pena.

Metric empezó como un dúo, que desde su primer álbum, Grow Up and Blow Away (1999), jugaba con melodías pegajosas, rock n roll, new wave y pistas electrónicas. Sin embargo, con el paso del tiempo el grupo empezó a convertirse más en una banda de rock.

Old World Underground, Where Are You Now? (2003), aunque mantiene la delicadeza de su álbum debut, suena muchísimo más sólido porque fue grabado con banda completa. Joules Scott Key (batería), y Josh Winstead (bajo) hacen su primera aparición juntándose con los fundadores del grupo, Jimmy Shaw (guitarra y producción) y Emily Haines (voz, sintetizadores y teclados).

Con Live It Out (2005), la banda se aleja más del sonido con el que empezó y se recuesta más de sus influencias rock n roll. También, experimenta un poco más con efectos y distintas formas de ambientar las canciones.

En términos de estilo, Fantasies (2009) suena un poco más a los primeros dos discos. Hay más canciones en donde incorporan mucho el sintetizador, vuelven las baterías programadas y regresan a un territorio más pop. No obstante tiene  canciones de rock puro cómo “Satellite Mind”, “Front Row” y “Stadium Love”.

A diferencia de sus demás esfuerzos con Metric, Haines casi no toca temas políticos y lanza muy pocas críticas. Los temas de las canciones son mucho más personales, optimistas y poéticos. Un acercamiento que le queda mil veces mejor.

La dirección de la producción  es otra particularidad. En esta ocasión, todas las piezas están repletas de detalles y capas de sonido que le dan mucha personalidad al disco. Aún así, nunca suena sobre-producido. Todo lo contrario, hace que suene igual o más explosivo que Live It Out, pero con menos distorsión.

Fantasies nunca es o muy new wave o muy rock o demasiado pop. Si es cierto que no explora mucho territorio nuevo, pero el cuarteto trabajó esas 10 canciones al máximo. Se nota que  el enfoque fue  mucho más en producir melodías de calidad que en algo que experimente con el único propósito de complacer a otros o sorprender. Por eso mismo, Metric ha podido encontrar su propio sonido moderno y sin pretensiones.

/