REGRESO A CALÓ CALÓ “II”

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    En esta entrada para La Generación del Atardecer Presenta, Daniel Pommers narra el segundo fragmento dedicado a conocer la vida en Caló Caló.

    La clase (o la alianza de clases) en el poder no puede imponer su ley en los aparatos ideológicos de Estado tan fácilmente como en el aparato (represivo) de Estado (. . .)

    Louis Althusser

    The Taking of Vimy Ridge, Easter Monday 1917

    La Última Guerra, según Teste Tzara

    Durante los combates en la costa sur de Berutz sucedieron abominaciones; el protocolo de ejecuciones nos obligaba a la monstruosidad, devorarse al enemigo y confeccionar amuletos con sus huesos era uno de los rituales más comunes para celebrar las victorias. Habiendo aclarado esto, entiendo que lo prudente es obviar los pormenores relacionados a dicho canibalismo, de esta manera pongo punto final al asunto para poder narrarle las experiencias que realmente ameritan cuidado durante nuestra conversación; es mejor hablar de las historias que usted no conoce, de mis memorias por ejemplo, de aquel Berutz que pocos tuvieron la oportunidad de vivir en la Última Guerra. Le diré lo que sé (soy un narrador sincero), tenga la seguridad de que solamente escuchará la verdad, sin colores, sin trampas.

    Lo primero, debo comentarle que la facción berutziana fue una milicia a la cual pertenecí por más de dos décadas, teníamos como objetivo consolidar una federación de aliados, precisamente en la región donde hoy conversamos, en Caló Caló. El ejército berutziano debía liberar y asegurar la ruta marítima entre ambos puertos. Desde siempre supimos la importancia de vencer a las fuerzas de la oficialidad que se habían situado en el mar rojo entre Berutz y Caló Caló; le pido de favor que se permita escuchar la historia de estas batallas, así podrá conocer el origen de nuestra naturaleza y el por qué tenemos sangre oceánica, a diferencia de usted. Solo tiene que mirar a los clientes de este bar para entender nuestras manías, habitamos las mismas zonas, somos gente de mar, no solemos abandonar la costa ni vamos en búsqueda de otros destinos. Sin embargo, luego de la guerra abandonamos la base naval y construimos nuestros hogares aquí, algunas personas como Márena y yo, dedicamos el resto de nuestras vidas al negocio del turismo.

    Decisive naval encounter: A painting of The Battle of Quiberon Bay, 21 November 1759

    Decisive naval encounter: A painting of The Battle of Quiberon Bay, 21 November 1759

     

    En la base naval Laberinto se hospedaron más de dos mil combatientes; la mayoría vino escapando de los escuadrones de la oficialidad después de que sus respectivos domicilios fueron ocupados. El hecho de que Laberinto fue nuestro hogar sin haber sufrido ataques, es suficiente razón para considerarle como una de las mejores bases fundadas durante la Última Guerra. La peculiaridad de su construcción respondía a la obscuridad del mar y a los sistemas de túneles que se establecieron para funcionar como pasadizos hasta las recamaras, incluso teníamos aposentos para el entrenamiento de los más jóvenes; la base estaba hundida en las aguas del océano rojo, en el sur de Berutz. Quisiera que usted imaginara la complejidad de mantener funcional una estructura así, debajo del mar.

    Desde Laberinto se hacían las tácticas de ofensiva de nuestras redes militares. Algunos de los escuadrones más eficientes fueron comisionados por oficiales adscritos a base Laberinto. Una de las batallas que conocerá a fondo es la Batalla de Ola Quieta; en Ola Quieta se llevaron a cabo una serie de ofensivas relámpago, con el propósito de desmantelar la flota oficialista en la zona de Caló Caló, y nuestro éxito fue resultado de la astucia empleada por los estrategas de base Laberinto. Voy a decirle por qué Ola Quieta es la batalla más transcendental para mi aldea. Mire, ubique su atención en la zona amarilla en este mapa, note que he demarcado un pequeño punto en el mar, observe que se encuentra bastante alejado de la costa berutziana; fíjese en esa región, antes de Ola Quieta, pensábamos que ningún ejército tenía las facultades para erguir una base en dicho lugar, esto debido a la profundidad del área y a que sus corrientes se bifurcaban en abismos desconocidos para la mayoría, por eso la inteligencia militar suponía que solo un reducido número de criaturas podían habitar ese lugar. Sin embargo, la dirigencia de Cahnaps había tenido la destreza para ocupar el área, mire el mapa de nuevo, hablo de este pequeño espacio pintado de amarillo en el mar. Obviamente, el ejército de Cahnaps llevaba la ventaja técnica; utilizaron esa ruta para asegurar el flujo de las exportaciones entre su régimen y la oficialidad.

    Pero lo que ocasionó la movilización de nuestra milicia para tomar esa posición fue el hundimiento de un buque vigía en el cual más de doscientos tripulantes fallecieron, asimismo, en cuestión de minutos, perdimos la inteligencia que había sido recopilada durante meses de navegación, a través de las zonas enemigas entre Caló Caló y Laberinto. Luego de la ofensiva que hizo el ejército de Cahnaps, nuestra facción convocó a los sectores para reunirse en una asamblea general. Así logramos obtener el apoyo incondicional de nuestra gente, entonces fue posible planear una ofensiva salvaje contra la oficialidad.

    Con el pasar de dos años pudimos llevar a cabo la misión que incluso, hoy día, sigue configurando los adiestramientos militares que se imparten alrededor de los mundos pues, la perfección de su ejecución, fue una de las movidas más dañinas que hicimos contra el enemigo. El movimiento se hizo con una escuadra de cinco militantes; su conocimiento en navegación funcionó para ingresar hasta la recamara principal del objetivo sin ser detectados, y antes de detonar las cuatro cargas nucleares que terminaron eliminando el circuito de la base cahnapiense en su totalidad, la escuadra infiltró el personal (en su mayoría científicos militares) recopilando data y archivos secretos del computador.

    Mientras hablaba con el muchacho, Márena se había sentado a mi lado con una botella de vodka. Me dijo que buscara cuatro vasos para servirles el licor caliente a los demás. Así lo hice. Tomamos un sorbo. Márena puso su atención en el muchacho:

    Salud muchacho. Oye, ¿cuál es tu nombre? Sé que lo registraste en el libro del hospedaje pero con esto de la tormenta olvidé revisarlo con calma.

    Me llamo Sesis Roffner, y quiero aprovechar este brindis para agradecerles a todos por su hospitalidad, es un placer, dijo Sesis mirándonos a cada uno, primero a Márena, segundo a mí, luego levantó la copa fijando su mirada en El Fabri y continuó, Y salud a usted también señor Fabri.

    ¡Salud!, el Fabri reaccionó sonriente, Salud, muchacho. Bienvenido a la aldea.

    Continuará. . .

     barn-storm

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      Autor de la entrada

      Esta entrada fue escrita por quien ha escrito 38 entradas en Frecuencias Alternas.

      Daniel Pommers (Ceiba, 1985). Estudió bachillerato en Sociología en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y en el Programa de Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce. Es autor del libro El esqueleto presenta (Ríos Piedras. Editorial Bacanal, 2009) y Que así sea: Poemas 2005-2011 (Trujillo Alto. Gato Malo Editores, 2013); asimismo, ha colaborado en revistas y periódicos nacionales como la Revista Bacanal (varios volúmenes), La Polis, Hotel Abismo (volumen #6), Periódico El Rehén, TeknoKultura, Letras Salvajes, Revista Digital Voces Subversivas a la vez que continúa su labor cultural en chocarreras.blogspot.com publicando relatos, poemas, crónicas y ensayos. Actualmente forma parte de Generación del Atardecer Presenta y es presidente de la editorial puertorriqueña e independiente Gato Malo Editores.