La Generación del Atardecer Presenta: From San Ciruela with Love. En un día común y corriente, de crecimiento económico y fervor consumista, la ciudad de Aragón recibe un regalo en sus tripas.
-Chim bum bam-
Burbujas de risa, punto de ebullición. Son las horas de la mañana, no he dormido. Me quede en caminando por el parque. Fui al cafetín me tome un pocillo y leí el periódico. También recogí unos paquetes que esperaba. Pague y salí a caminar. Poco a poco se acelera la dinámica en las aceras, en las carreteras, en los pasillos. Aquello que alborota las llamadas ciencias espaciales, estas retumban y su rigidez las traiciona. En la paseo la actividad se enciende, llego hasta la avenida Liberty Road esta cercada a lo mas que el ojos puede ver, en unos minutos comenzara un festival en estas calles Aragón. Un festejo celebrando la liberación de esta ciudad como ellos le llaman. Van a pasear a su ejército de salvación por las calles que, según mi credo, conquistaron a fuerza de bombas heurísticas, de átomos semánticos y de entes automatizados, orgánicos y no orgánicos. Sigo caminando entra la multitud ya reunida hasta llegar a uno de sus centros de intercambio y regulación de fetichismo. Hay un sin numero de colaboradores, soldados y consumidores… sus caras felices por el progreso de este sistema federalizado, el progreso que depende siempre de terceros. Y se expresa en la sacra transacción de bienes, de cómo mi deseo de trascender se vierte en la adquisición de irrefutables objetos, ciertos símbolos de mi [self]. Elaboro mi [self] mientras compro, una simple transacción me da substancia. Ese es el supuesto. Al final, el mercado revelará al verdadero y único Dios. Aquel que resta después de la competencia del free enterprise, laissez-faire junction. Saco el ID, la paso por un terminal de acceso y entro al sistema de acueductos del edificio.
“Meant for those who subsist in the culvert, at the back alley, In the down-town apartments and at the cheap ass motel. You, the reptile at the rear of the bar. Positively you the lone one in the bathroom stall. Oh unwise wrecker of justice. Panoptic phantom of the Boru gremlin turned into a hyper-atman nowadays. Or conceivably Jack the ripper to hell and back he went. Hidden in the city. Breathing in bliss at the capital with glamour and love. ‘Le muah monsieur, ah wee wee mademoiselle kataris’. Following the ectoplasm residue.”
– Lulu Skank, The Art of Hiding in Pure Daylight Pirate Radio
Donde hay lujo se dan las bases para que en algún paraje se manifieste un opuesto binario. Sin sonar determinista, pero ese suele ser el caso en mi experiencia en este drama cósmico. Las palabras comprometen, en verdad que si. Una breve lección de historia, recordando al inmaculado Tracímaco, cuando hablaba de aquella Justicia como la Verdad presentada por el régimen de regulación de significados en las sociedades. Que siempre esta basada materialmente en una serie de relaciones desiguales entre conjuntos del populus. Poner las cadenas sociales en sincronización. El individuo desempeña un papel dentro de la estructura social, interrelacionándose con los demás individuos, como un sistema abierto. Sus acciones, actuaciones basadas en roles bien pensados, en paquetes de lógicas, se crean y mantiene expectativas respecto al rol de los demás y envía a los demás sus expectativas. Esa interacción altera o refuerza esa identidad, ese baile cósmico tan de nosotros.
Pues si, siento la risa pintando el interior de mis pulmones y de mis cachetes y de mis lóbulos, giros y neurotransmisores. Pero la risa debe ser contenida, al menos por ahora. Adhiero el cable principal en el circuito de activación. Estoy por terminar las labores del día, una eficiente economía entre la comodidad y la descomodidad para entrar a un coma funcional. Reconociendo la inexorabilidad de la mortalidad y del dolor. Ya, ese era el ultimo modulo, cierro el panel. Inspiro, tranquila voy, aunque no me quedo cruzada de brazos frente a difíciles circunstancias. Una se acopla. Los humanos somos seres muy adaptables, pero a la vez adaptamos, como convertimos los landscapes para acomodarnos, y como construimos modalidades de vegetar, con sus significados totalmente disímiles; un océano de narrativa en todo artefacto. Que en turno modifican la fisiología misma que se cree el último destello de lo Natural. Estas mutaciones sociales, tan variadas, tan agradables o escalofriantes. Tantas posibilidades de volar alto, alto, hacia arriba penetrando el átomo. O simplemente como un forastero lamiendo puentes, las perillas de las puertas, los diccionarios y sus lágrimas. Las lagrimas que no se pueden tener ahora. Porque no hay tiempo, ni es el tiempo para soltar llantos de risa, dolor o angustia.
Salgo del terminal de acueductos y entro al baño. Allí me cambio la ropa, me pongo otra peluca y me maquilo en el espejo. Muy escalofriante mi amor, ahora solo espero religiosamente a que se inaugure la celebración. Unos instantes. Latidos, ese fluir extra sensorial. Las circunstancias requieren severidad para sobrevivir y ejecutar. El sistema sinfatico dirán unos. Salgo del baño de la recepción del ala oeste, camino hacia fuera a paso tranquilo, tomándome el tiempo para admirar el espacio que se agotaría. Me compro un ice mocha de un cafetín movedizo y me paro en la acera por unos minutos. La glorificación comienza. El complejo entero celebrando al consumidor, que a su vez saluda a su maestro. Al deseo plástico que perdurará y durara y dura. Esta tarde puede celebrarse otra festividad este mismo día en el próximo año. Pero depende de la ejecución perfecta de un plan. En unos segundos puede ser la real liberación de Aragón. No puedo decir eso sin sentir miedo. Toda una orquesta explosiones se darán a través de varias ciudades. Hoy termina la ocupación. Me monto en un taxi, me saboreo mi ice mocha. “A la avenida Uta Pao por favor”. Respiro profundamente, saco el celular y comienzo a marcar la secuencia de caracteres. Chupo un poco más del fabuloso mochachino con hielo “From San Ciruela with Love.” y oprimo send.




