Anzuelos en los Sesos

-I imagine so-

Ilustración por Adrian

Ilustración por Adrian

“Oh tell me where your freedom lies
The streets are fields that never die
Deliver me from reasons why
You’d rather cry, I’d rather fly”

- The Doors

“Que la efigie mas sofisticada nos preservara” decían

Que nutritivos imagismos, esas señales claras y puras, musicales y juguetonas, definitivamente se asumió que estos nobles caracteres harían frente a toda palabra escrita o  leída anterior de este momento. En la vieja torre de ultratumba, dos figuras se velan, y re-encuentran. ¿Cómo olvidamos los nombres propios?  Habían historias en el poblado de un manuscrito malgastado, necesario y enojado, un innegable libro de la perdición. Que según murmullos e investigaciones pasa de mano en mano por milenios, dentro del campo y la ciudad, del cielo y la tierra, navegando y dividiendo, brindando consuelo y convicción a las disposiciones de un mundo viciosamente repetitivo y olvidadizo. El documento era reescrito en los materiales de cada época pertinente, traducido a diferentes idiomas, era el último destello de alguna verdad en el universo, y solo la conocía la portadora o el portador del momento. De átomos a bits, de texto a imágenes, y viceversa, papiros y graffiti en jovial confianza. Y nos ensalzaran sus métodos,  ideogramas, de las palabras que si escupen la distancia de representar a cabalidad, sin fantochadas. Eso decía la dulce señora desde sus tempestades, desde su dureza de bestia vulnerable pero asesina. “No intento salvarte, no intento ninguna de esas tonterías, rechazo desde el balcón con sus olores a teces y a cubículos de fango y corporeidad, que en los matorrales ya no caben más muertos, tuvimos que amontonarlos uno encima de otros para que los soportaran, esperando su turno a ser quemados, ordenes de la corporación, reglamento 125. Ley marcial aprobada el 23 de mayo de nuestro bienaventuradísimo año del 2794. Ahora me pierdo, hasta nuestra próxima velada.”

Hacia dónde llevas esto, sin estructura, sin vallas protectoras, en el centro de tu visión tan enternecedora. Te adoro no lo sabes, secretamente desde mi cuarto higiénico. Con grandes telescopios y microscopios por donde quier, que salen del cuarto y se extravíen en el mundo, pasando por inmensas murallas de ladrillos creados con gnosis. Simples pasadizos. Simples herramientas de verdades que los burdos no comprenden.

Trinchera

Según los juegos de la delicada madame las palabras más claras y simples con buena dicción nos salvarán. Yo la amo y le creo. Pero mis palabras se me caen, las riego por donde quier, pedacitos imperceptibles se vierten sobre el café y las tostadas, sobre el zapato que choca con el pavimento una y otra vez,  alimentando a la serpiente de números que se halla en nuestras cabezas y nuestros ordenadores; perdonadme  gloriosa nave, este mundo se nos vino encima al tornarnos apalabrados, cretinos parlanchines. Que calor hace aquí, no se puede respirar, las fabricas están prendidas todos los días a todas las horas, a veces viajamos al pasado y trabajamos de nuevo para optimizar las ganancias no solo del presenta sino de todas las ganancias posibles.

“We don’t have to know,
only to be:
let go the jumble of worn words,
reason and vanity.

- Hilda Doolittle, Star by Day

La santa patrona suspira…

En la torre junto al poeta encapuchado. “Pero no me malinterprete maestra de la metamorfosis, exquisita indicación, axioma sagrado, eres la vedad pero nadie lo sabrá.” Decía aquella forma sin forma, aquel grito sin mensajero, espina eterna en la quijada de todos los buenos ciudadanos. Eres el camino pero el lenguaje te niega. Tus palabras de vanguardia son nada penosamente, el lenguaje y tus Verdades. Que necesitan la mentira como un pez solicita las sutilezas del agua, toda una poción de micro equilibrios. No hay donde escapar, ni fijar metafísicas o monasterios de ordenación. Que nos lanzan hacia el pergamino, porque el que añora la verdad secretamente reside y cultiva una voluntad al error, al pecado, a invisibilizar lo que no cualifique como legitimo bajo nuestro ojo privado.

Allí, cuando surgías—sin sílabas
ni flechas, sólo una adivinanza
sin veredas tu cuerpo,
futuro sin espinas,
sin gozos, sin verdades—
debo haber comenzado yo también
- José María Lima, Más antigua que el agua

Recibo un mensaje en la maquina. “querido monsieur Pandá, requerimos de su asistencia inmediatamente, alguien ha robado el santísimo diccionario de desconocimientos desconocidos, y la enciclopedia de misteriosas verdades solipsistas.”

Los contactos usuales y la cacería de señales me guiaron hasta el motel “da sexy thing,” di tres puñetazos en la puerta “es la agencia de regulación de esencias, usted a sido encontrada culpable por el tribunal federal, por encima de cualquier argumento, de cualquier palabra. Sin mucha explicación retórica decías, sin mucha palabrería, como si tu sola te trasmutaras verdades en tus huecos en este mundo feo de mentiras y sufrimiento. Pero el envase se probó desasido, agrio, demasiado concreto, las palabras te traicionan y se tornan en recipientes de prejuicios. Y aquí estamos en el último bastión del último referéndum. Las bombas cayeron y los sobrevivientes ahora hablan diferentes lenguas, hacen casas de zinc, ceniza, lodo, saliva y plomo. En la reconstrucción de nuevos ídolos, de nuevos agentes reguladores de experiencias. No es que no de fe amadas y amados…

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Esta entrada fue escrita por quien ha escrito 33 entradas en Frecuencias Alternas.

  • daniel p.

    Me encanta!
    “Y aquí estamos en el último bastión del último referéndum. Las bombas cayeron y los sobrevivientes ahora hablan diferentes lenguas, hacen casas de zinc, ceniza, lodo, saliva y plomo. En la reconstrucción de nuevos ídolos, de nuevos agentes reguladores de experiencias. No es que no de fe amadas y amados…”
    boom

  • daniel p.

    Me encanta!
    “Y aquí estamos en el último bastión del último referéndum. Las bombas cayeron y los sobrevivientes ahora hablan diferentes lenguas, hacen casas de zinc, ceniza, lodo, saliva y plomo. En la reconstrucción de nuevos ídolos, de nuevos agentes reguladores de experiencias. No es que no de fe amadas y amados…”
    boom