Daniel Pommers nos hace un cuento de como le fue con Polbo y The Killers para La Generación del Atardecer Presenta:
Cuando una multitud se reune con un mismo tempo invariable, destinado,alimentado y desconectado de lo otro -eso que no és- esa multitud del compartir interinamente: La cosa que es la comunidad se convierte en emperatriz, conviertiendo en emperatrices y en emperadores a la mayoría de los peregrinos que se adhieren y que se suministran esa Vacuna del goze para, inocular exquisítamente cada pliegue de sus pieles y sensaciones.
El Choliseo no como mazmorra. El Choliseo como confort politeísta de la maza. Para entonces -luego de escudriñar el bolsillo de tu amigo, la paga quincenal y, conflictivamente, la prisa de que Polbo abrirá el concierto y pues, sería más que una pena, sería una mierda no poder escuchar Negra, porque Polbo siendo el opening de la presentación es el perfecto espinazo para The Killers. Pero estoy y estamos en la fila de la boletería para recoger el tiquete en la ventanilla de Will Call: que sinceramente (a lo mejor por no tener conocimiento de la cultura del concierto) no sé qué ni cómo ese letrero puede ser en sí un anuncio informativo, Will Call? pero bueno: Entramos y al menos los $8.50 gastados en el tempranillo barato de no sé cuál lugar que me bajé solito y rapidíto funcionó para el arranque de la función. Añadidas sean las cervesitas que !por Dios! aunque costaron $5, sirviéron para ese mantengo implacable y voluntarioso de la tocaéra para el baile. Y pagué felizmente porque, en mi vida había comprado una cervesita en un fast-food -así que ! que viva el Church ése panteón de la fiesta y residuo del capitalismo caribeño de la bebelata y de las frituras!
Lo otro es para lo del baile. ?Pero somos humanos o qué somos? Somos baile. Desde la primera canción hasta que se acabó el concierto, hasta el Denny’s y luego hasta el estacionamiento improvisado y, cuando te despides de tu amigo y, cuando te acuestas a dormir con tu beibi y aunque muertos del cansancio, todavía piensan en las luces: el evento estuvo muy bien preparado. Equipado con buen sonido, buena iluminación, un tremendo despliegue de luces – no sé si mejor que otros conciertos, o sea, como no fui al Kiss 3-D, como al último concierto que asistí fue a el de Incubus, como nunca había asistido al Choliseo pues, puedo, totalitariamente gritar el siguiente titular:
Aunque no se llenó a capacidad, miles de personas se zamparon en el Coliseo de Puerto Rico para Bailar y Cantar todos. Pijos, pijas, tú, yo…en fin, Polbo y The Killers se lucieron esa noche. Eso muchos lo podemos asegurar.
