Amaya García nos comenta sobre el debut del super grupo Monsters of Folk.

Este disco se siente como si los dioses del indie se reunieron por un par de sesiones para conceptualizar un álbum que pudiera haber salido de cualquier artista en la época de los años 70. La comparación no se aleja tanto de la realidad. Monsters of Folk es producto de la unión entre cuatro de los mayores exponentes del folk rock en estos tiempos: Conor Oberst y Mike Mogis del grupo Bright Eyes, el cantante principal de My Morning Jacket, Jim James y M.Ward, reconocido como solista e integrante del grupo She and Him.
Muchas han sido las comparaciones que la prensa musical les ha hecho, y de las cuales indican estar cansados, como por ejemplo al súper grupo formado a finales de los años 80, The Traveling Wilburys. Estas son de esperarse, ya que, como sus antecesores, Mogis, Oberst, Ward y James crearon en esta producción una fusión entre alt country, folk rock y country rock que evoca, en términos de instrumentación, dinámica y fluidez de las canciones, a las producciones anteriores a la era de Pro Tools. Aunque esto no significa que no hayan hecho una buena mezcla entre lo acústico y lo electrónico, cortesía de los sintetizadores de Jim James.
La influencia de los géneros del folk, blues y alt country se mueven desde la música hasta la letra de las canciones que, al igual que el country, lidian de manera compleja y existencial con temas desde el amor hasta las complicaciones de las relaciones. Entiéndase románticas, sociales o, en algunos casos como el de “Dear God (Sincerely M.O.F.)”, la búsqueda espiritual.
El drama de estos cuatro compositores puede escucharse a través de temas tales como “Temezcal”, donde declaran “the love we made at gunpoint wasn’t love at all”. El corte “Say Please”, que nos trae letras como “everyone gives up down on hard luck/ on hope ain’t enough it seems. Everyone gets lost in their own fog/ have to wonder on with lantern dreams”, también nos da un vistazo, no solo a la creatividad musical y literaria de los artistas, sino también considero que da a los fans una ventana para identificarse con los artistas y sacarlos un poco del pedestal. Lo mismo que lograron con este estilo artistas como Johnny Cash, Bob Dylan y Neil Young.

Foto por Jennifer Tzar
El álbum fue grabado en varios estudios, entre ellos el de Mike Mogis y Connor Oberst en Omaha, Nebraska y el famoso estudio Shangri-La en Malibu, California. En un acuerdo entre los cuatro integrantes de Monsters of Folk, cada uno describió este esfuerzo como una manera de experimentar con nuevas formas de producción y aprender, de una vez, del proceso creativo. Esto es notable a través de todo el disco, ya que el producto final se escucha como una producción unificada, con diversos matices y contrastes entre los diversos instrumentos (entre ellos el arpa y el steel drum) y los vocalistas. Contrario a su nombre, Monsters of Folk; Mogis, Oberst, Ward y James presentan sin pretensiones una buena primera entrega que, seas fan del folk o no, vale la pena escuchar.
