Bernardo Pérez, el más metal, nos trae un recorrido por aquellas producciones que marcaron sus años en la escuela elemental.
Recuerdo cuando estaba en escuela elemental, lo que dominaba en el 25% del cuerpo estudiantil donde curse mis estudios y en las calles de Valle Arriba Heights en Carolina era el rabioso ritmo metal, thrash metal, crossover y hair metal. Mucha gente nos ponían alante entre ellos los abusadores estudiantes del grado superior, los hermanos mayores de mis compañeros de clase y “los rockeros conocidos sin identificarse” de la calle que corrían skate al frente de la iglesia cercana sacando por el techo al sacerdote por sus ocurrencias y del alto contenido verbal. Los viernes, además de las peleas que se formaban por alguna idiotez hombruna, eran los días predilectos de la clase ya que después de las 3:00 pm los mismos llagaban con un boom-box a todo volumen escuchando: Battery, First Strike Still Deadly, Five Year Plan, Indians, Wake Up Dead, Crying In the Rain” (a veces Still of The Night), To Hell with the Devil y básicamente todo lo que fuera la primera canción del lado A o B de un cassette. Como olvidar esos tiempos donde comerse un entregáo con icee era más que una experiencia sacra y los walkman portátiles eran parte de un código de vida que había que respetar. Those where the days.

Nuclear Assault – “Survive” (IRS Records, 1988)
No hay nada mejor que esta producción dentro del género y punto. Aquí fue la primera vez que escuche de esta gente y me pareció (hasta ese entonces) que sería una banda menos del montón. La energía y expectativa que proyectaron es mucho mayor a la de su debut (Game Over – Combat, 1986) en parte gracias al productor Randy Burns donde procuró que la presencia de las guitarras fuera única, expuso la solidez del baterista Glenn Evans – capaz de silenciar a un grupo de batucada con sus redobles y drum-fills y que tuviera la firma del legendario bajista Dan Lilker (ex-Anthrax, S.O.D.) bien estampada en las canciones donde brillarían la velocidad, los momentos “moshísticos”, la realidad social y política en sus letras con un toque humorístico bien distintivo de la época. Ah, como olvidar los inigualables “falsetes callejeros” de John Connelly y del video promocional del tema Brainwashed en Headbangers Ball. Si deseas obtener una copia de esta producción tendrás que pagar sobre $50.00 como lo hizo el propio Evans en eBay.com ya que la misma no ha tenido una segunda tirada en CD desde 1990. Damn you, IRS Records!
http://myspacetv.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=3256596

Dirty Rotten Imbeciles – “4 of a Kind” (Enigma, 1988)
La ansiedad por más era una sensación muy adictiva para dos vecinos míos megarockeros que siempre querían estar alante en todo. En una ocasión me prestaron un cassette grabado con Slayer Reign In Blood por un lado y D.R.I. Crossover por el otro. Impactado por ambos, en aquel entonces opté por el contagioso y a veces sencillo azote punk-metal-hardcore del último. En el 1988 el grupo lanzo al mercado 4 of a Kind donde la influencia thrash comenzó a predominar en sus composiciones pero sus raíces punk-hardcore todavía eran audibles. Curiosamente el baterista Dave Lombardo de Slayer (SSLAAAYEEEEER!, tenía que hacerlo…) ha manifestado su admiración por el grupo en especial la refrescante e innovadora representación de su baterista Felix Griffin durante el período que perteneció al mismo. Los skaters eran locos con ellos a nivel de dibujar en grafiti la inmortal insignia del grupo frente a la entrada de las oficinas de la escuela. Al sol de hoy es la única producción que escucho constantemente desde 1988. Recuerdo que llegamos a utilizar el salón de clase para ver películas durante la hora de almuerzo y a cambio veíamos videos metal. Los mosh-pits (sanos y no salvajes) que se formaban en especial cuando salía el de Suit and Tie Guy …ahh, como olvidar.
httpv://www.youtube.com/watch?v=V9wRVG8AB3g

Testament – “The New Order” (Megaforce, 1988)
Para evitar la constante monotonía de intro/rápido/coro/solo/rápido/fin, los muchachos me consiguieron este cassette donde contenía agresividad, rapidez y en el cual por primera vez escucharía una buena melodía sin tener que darle stop al walkman. De todo se ha hablado de la segunda generación del thrash metal a mediados de los 80’s en especial del grupo Testament (nombre sugerido por Billy Milano ya que anteriormente se llamaban Legacy y el mismo estaba registrado bajo “The Legacy” por una banda de jazz) donde la influencia de grupos europeos como Mercyful Fate y las estructuras melódicas (en composiciones con elementos acústicos Eerie Inhabitants y instrumentales Musical Death (A Dirge)) están bien marcadas en un contexto rítmico y agresivo que los aislaba eficazmente de otras bandas del momento. En este su segundo trabajo gozaron de gran popularidad en la radio comercial por temas como Trial By Fire y por ser teloneros en giras musicales con grupos como Anthrax. Una de las características principales del grupo proviene del talentoso y virtuoso guitarrista Alex Skolnick y su famosa técnica de arpegios, sweeps y solos bien precisos en temas como Into The Pit y The New Order y que junto al fundador Eric Peterson hacen una excelente pareja haciendo los afamados dúos de acompañamiento de guitarras. Ahh, recuerdo cuando antes de ir a la escuela solía levantarme bien temprano solo para escuchar este clásico…como olvidar. Those where my days!
http://myspacetv.com/index.cfm?fuseaction=vids.individual&videoid=47815229