No llores, es sólo la realidad…

Las Scary Bitches son una banda cuyo concepto se anuncia tanto en su nombre como en la apariencia de sus tres integrantes femeninas, vistosas villanas de cuentos de hadas.
Cada una de las tres damas inglesas que actualmente conforman el grupo toca múltiples instrumentos y participa de la vocalización.

Lesbian Vampyres from Outer Space, de su primer disco.
Los temas de su letra usualmente se balancean entre dos polos: el de realismo oscuro, narrando historias trágicas, violentas o simplemente lamentables de la vida cotidiana (canibalismo, enfermedades venéreas, asesinatos, accidentes, las desventajas sociales de ser gótico), o de fantasía horrorosa (licántropos, maldiciones, vampiros), pero nunca sin un sentido agudo del humor, cínico y cortante. Según ellas, son “tres mujeres contra el mundo.”
El último disco, lanzado el 6 de junio de este año por Metropolis Records, The Island of the Damned sigue la tradición. Sin embargo, como le comenté a mi amiga que me presentó a las Scary Bitches en una noche de inspiración, hay varias pistas en este disco que verdaderamente asustan. Como Lung Cancer, una canción sobre una pareja que desarrolla cáncer del pulmón porque uno de ellos fue fumador de toda la vida, y Bungalowland, sobre el proceso horrorizante de un día verse anciano e inútil. La voz tétrica de Alma Geddon resalta el efecto con bastante éxito. Pero los ritmos en este disco no son para nada deprimentes. Está comprobado (y pude dar fé de ello), que las Scary Bitches ponen a todos a bailar en la pista (entre la neblina vampírica del fog machine).
Pueden escuchar más en su myspace oficial o visitar su sitio web para más información.

