Gerardo Gallegos nos cuenta como la mezcla del conocimiento de literatura y la experiencia musical adquirida en algunos de los grupos más reconocidos del post-metal crean un gran disco.

Red Sparowes es una super agrupación de post-rock/metal que nace en Los Angeles compuesta de miembros y ex-miembros de Isis, Angel Hair, Neurosis, Halifax Pier y Pleasure Forever. En estos momentos el grupo está compuesto por: Bryant Clifford Meyer (guitarrista de Isis), Andy Arahood (guitarrista y ex bajista de Angel Hair), Greg Burns (bajo y pedal steel de Halifax Pier), David Clifford (baterista de Pleasure Forever), The VSS Brendan Tobin (guitarra de Made Out of Babies).
Esta banda sigue los pasos musicales de proyectos como Pelican, y al igual que Isis, los discos son conceptuales en su temática. Una de las diferencias más grandes de este grupo a sus “parent groups” es el uso extensivo de una guitarra pedal-steel.
At the Soundless Dawn (2005) es la primera grabación de larga duración de la banda y puede que sea algo de un “blast from the past” teniendo ya casi 4 años desde su lanzamiento. Considerando la conceptualización y como se trabajaron los pasajes sonoros en este disco (y evitando la filosofía de “el primero es el mejor”*) reseñar este disco primero fue la decisión obvia para mi.
El album temáticamente habla de la 6ta gran extinción en masa, las otras 5 fueron causadas por la naturaleza (meteoritos, inundaciones etc.), ésta lo fue por 1 sola especie, nosotros los seres humanos (admito que : I’m a sucker for post-apocaliptic shit!). La banda también cita al poema Preludes de T.S. Eliot, siendo este la inspiración principal para utilizar la imagen del gorrión. Este, en el poema, simboliza el abuso de la humanidad hacia la naturaleza. Los títulos de las canciones pueden ser leídos como estrofas de un poema y sirven para dar una idea de lo que está pasando en cada tema y en el disco en general. En este sentido el disco logra capturar perfectamente el sentimiento de que cada canción cuenta algo y que ese algo está perfectamente relacionado con la temática general del disco. Por ejemplo en canciones como Buildings Began to Stretch Wide Across the Sky, And the Air Filled With A Reddish Glow y Alone and Unaware, the Landscape was Transformed in Front of Our Eyes el uso de ambientación es casi impecable y es difícil no imaginarse edificios levantándose hacia el cielo anaranjado. Que conste, el tratar de tener canciones favoritas es casi imposible, esto es un disco para escucharse de principio a fin preferiblemente guiando por las autopistas de Ft. Worth, T.X.
En fin, At the Soundless Dawn no es un disco inovador ni único (si has escuchado bandas como Godspeed You Black Emperor!, Isis, Pelican o Mogwai), pero lo que realiza lo hace con presición y de una forma casi perfecta.
De todos modos, el mundo se acaba en el 2012, así que construir la banda sonora del fin no es mala idea y Red Sparowes definitivamente tiene que formar parte de la misma.

