En esta la segunda entrega de MuteK. En esta ocasión Héctor comparte sus averiguaciones sobre el aparente misterio de la venta/quiebra de Villa Music.
Sin duda la noticia de un posible cierre de la tienda de efectos musicales de más tradición en la Isla te puede causar sentimientos conflictivos, mínimamente un poco de incertidumbre.
Pero, tranquilo, primero a lo primero: Villa Music NO está cerrando operaciones. No se han declarado en quiebra, capítulo 11, “bailout” ni nada de eso. Como se muestra luego del gancho, la compañía está en pie de lucha ante la recesión logrando una mudanza efectiva desde hace tres semanas a un nuevo local en la Avenida Fernández Juncos, a pasos del edificio original .
Yo pude hablar con una empleada del nuevo establecimiento y esta es la información que quiso compartir:
- Villa Music U.S.A Mega Music Store -la tienda- dejará de existir tan pronto se liquide el inventario que tienen ahora mismo “en piso” en el edificio original. Traducción: aprovecha los especiales a “quemarropa” (*visita pendiente, los mantendré informados, promesa*).
- El nuevo establecimiento se llama Villa Music Group. Entré y me impresionó que ocupa a penas 1/4 ó 1/5 del espacio visible en la estructura original. Y se ve mucho más despejado, porque…
- Villa Music Group ofrece la venta de toda clase de efectos musicales, PERO a través de pedidos especiales (catálogo) con precios comparables a las tiendas “online”. “A precios de catálogo”. Traducción: si entras en la tienda solo encontrarás pianos de cola
Todo lo demás se manda a buscar cuando lo pidas. Se ha trabajado un acuerdo con FedEx y los precios de manejo y envío serán muy atractivos -afirmaron. - El nombre incluye “Group” porque quieren subrayar la diversificación a servicios que ofrecerá la compañía ahora, tal como instalaciones, mantenimiento, renovaciones…
- Se dejarán ir las tres propiedades en la avenida Ponce de León.
- Se comprarán instrumentos usados, pero se pagarán con cajas de cerveza solamente
OK, no, esta última me la inventé yo y NO ES CIERTO. Pero la verdad es que hacía falta un buen cambio de perspectiva al negocio de efectos musicales local, en específico al modelo de negocios tradicional en formato “mega store”.
Por un lado el rencor a los Villanos del Precio en Puerto Rico, en la calle, es irrefutable. Por los siglos de los siglos se podía contar con que VM tendría el artefacto que buscabas o algo similar en inventario: pero esa certidumbre solía pagarse cara. Para resumir, el “mark-up” del inventario era significativo.
Por el otro lado contar con un “mega store (U.S.A)” en el área Metro impacta(ba) positivamente la producción local: al menos Un lugar para encontrar personal experimentado en X tecnología, al menos Un lugar para reparar tu Y dañado, al menos un lugar para comparar el precio de Z localmente, contra una posible compra “online”.
Aquí es donde se complica la cosa. El “mega store” store idealizado que existe en nuestra mente, no es el “mega store” que está cerrando. Con el tiempo, un lote como VM se convirtió en otra cosa y los precedentes son nefastos. Así, me parece que los músicos experimentamos un amor-odio hacia estos mega-stores: precios bajos -bien. Atención y servicio estilo “fast food” -mal. Tener un poco de sexy-time con el artefacto, presencialmente -extra, extra bien. Lugar tangible y humano para exigir garantías -extra bien. Tener el privilegio de “escoger” entre tres modelos distintos tipo “Behringer” -FAIL >x{
Ahora, las razones por las cuales empezamos a ver una gran variedad de Guitarras, Mesas de Mezclar, Interfaces y Bocinas calidad baratillo, dominar los anaqueles de estas tiendas es tema de otro artículo. Una cosa me parece segura: lo único peor que comprar un micrófono Chino, es comprar un micrófono Chino a $40 más que su precio normal.
Pero en Puerto Rico somos tan especiales. Quizás hasta patrocinamos este comportamiento depredador. ¿Por qué digo esto? Porque, según una fuente que prefirió no ser identificada, la transfiguración de la empresa no fue motivada por ninguno de los factores antes mencionados; supuestamente hubo una gran discusión y “cisma” en la Alta Gerencia de la empresa. Si eso fuera cierto, entonces realmente nuestros suplidores ofrecen lo que demandamos, y tenemos la culpa. Cuando dije especiales, en realidad quise decir chismosos. En todo caso, Villa Music Group es una realidad y los seguidores de la tecnología musical en PR tendremos que afrontar la semi ausencia de un jugador clave en el campo de la venta de equipo.

Nuevo local de Villa Music
Que quede claro que no me alegro íntegramente de la transformación. Es más, me entristece. La amable servidora del nuevo establecimiento pudo confirmar que el equipo de trabajo de la empresa se redujo por 35 plazas. Apuesto que se trata de al menos 20 músicos que repentinamente están sin trabajo. Espero que no hayamos llegado al punto en que para probar un nuevo controlador haya que comprarlo primero, y peor, mandarlo a pedir a afuera. Me alienta pensar que con el “mega-store” eliminado del mapa, quizás la tropa de vendedores de equipo musical, pequeños y amenos como son, puedan establecer una red de ofertas comprehensiva, provechosa y efectiva.
Acaso no es cierto que todo lo auténticamente valioso, cuesta mucho (esfuerzo).
